¿Es el diezmo Para Hoy?, ¿Debemos los Cristianos Diezmar?.

¿Es el diezmo Para Hoy?, ¿Debemos los Cristianos Diezmar?.

Bienvenidos a nuestra serie de estudios bíblicos un modelo a seguir...

En esta ocasión les presentaremos un tema que a la verdad no tendría que ser una dificultad o un problema para los creyentes...
Pero al contrario, es uno de los temas que más ha causado problemas y abusos en la iglesia actual, la ambición, el materialismo y el lujo a opacado la verdad y la enseñanza bíblica: causando gran daño y convirtiéndose en una gran piedra de tropiezo para muchos creyentes y no creyentes....

En medio de una sociedad consumista y por la dificultades económicas que se pasa en muchas familias, el tema de los diezmos y ofrendas, se pone en la mesa, un debate de si hay o no que dar dinero, a alejado a miles de personas de la iglesia; y lo peor aún es que la fama de la cristiandad actual se basa en dinero, que es lo que se le está vendiendo al mundo, donde más bien tendría que ser un lugar donde se presente el evangelio gratuitamente para todos.

Por esta razón presentaremos este estudio, con el deseo firme de poder guiarle y ayudarle a usted a estar en todo momento firme, lleno del conocimiento de la fe y los valores que nuestro señor nos a mostrado, para que vivamos una vida plena en el evangelio de la salvación.
para poder comprender con claridad este estudio, es importante que lo sigas completo y analises cada uno de los textos biblicos con tu biblia en mano. Ora y pide a Dios guia y dicernimiento, para que sea el espiritusanto quien te de el entendimiento para comprender este estudio.

¿Es el diezmo Para Hoy?, ¿Debemos los Cristianos Diezmar?.
El diezmo es ofrendar la decima parte de nuestros ingresos económicos para el sostenimiento de la obra de Dios en la iglesia local a la que pertenecemos.
La gran mayoría de las iglesias cristianas, han enseñado el diezmo como algo que Dios pide de su pueblo; basándose principalmente en, Malaquías capitulo 3:10, “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

Cuando hablamos de dinero en la iglesia es un tema delicado y muy incómodo para muchos. Mucha gente tiene la idea de que las iglesias existen para sacar el dinero a la gente, o que el dinero y los diezmos son para el pastor, pero en las iglesias sanas y obedientes a Dios, esto no sucede así. La Biblia misma nos advierte que habrán falsos maestros que harán lucro con las cosas de Dios, 2 Pedro 2: 2-3; dice "por culpa de estos falsos maestros, se hablará mal del camino de la verdad, y por avaricia harán mercadería de ustedes con palabras fingidas." Esto es algo de lo cual debemos cuidarnos y asegurarnos que estamos en una iglesia sana que predica la sana doctrina.

El tema del diezmo y la ofrenda es un tema importante para nuestros tiempos, pues por un lado están quienes mal usando la Biblia, abusan y utilizan la fe como fuente de ganancia y lucro, por el otro existen quienes también mal usando la Biblia, rechazan la responsabilidad de dar del fruto de nuestros ingresos para sostener la obra de Dios que realiza la iglesia local.

¿Es el diezmo Para Hoy, ¿Debemos los Cristianos Diezmar.

¿Es el diezmo Para Hoy, ¿Debemos los Cristianos Diezmar.

La Doctrina de la Prosperidad.

La falsa doctrina de la prosperidad que surgió principalmente a partir de los años 1970, ha penetrado a muchísimas iglesias, enseñando que Dios desea la riqueza o la prosperidad financiera de todos sus hijos, usualmente la manera de lograrla es “pactando con Dios a través del dinero que damos”, generalmente en estas iglesias se enfatiza el dinero excesivamente y constantemente. Es importante reafirmar que el propósito de la salvación de Cristo no es que seamos prósperos financieramente, sino algo mucho mas valioso, que tengamos reconciliación con Dios y que nuestro carácter sea conformado al de Cristo (2 Corintios 5: 17-18; Efesios 4: 12-13).

La Motivación de Dar.

Es muy importante saber que cuando damos para sostener la obra de Dios, la motivación con la que damos es muy importante. El Señor Jesús dijo en Mateo 6: 2-4 que no debemos dar para que la gente vea, o para recibir el reconocimiento de otros, debemos dar de todo corazón motivados por el agradecimiento a Dios, por lo que ya nos ha dado, porque le amamos a El, y anhelamos que su obra sea hecha, y es entonces cuando el Señor Jesús dice que nuestro Padre celestial nos recompensará en publico. (Mateo 6: 4), esa recompensa puede o no ser de provision financiera, pero es evidente que dar con sinceridad y por amor hace que el Padre se alegre y desee bendecir a sus hijos.

Las Malas Prácticas.

Otra fuerte objeción al diezmo, se presenta porque algunas iglesias en vez de el pastor tener un sueldo asignado, existe falta de rendición de cuentas y se acostumbra que el pastor se lleve a su casa los diezmos y las ofrendas sin haberse contado y sin llevarse un registro de entradas y salidas. Aquí también existen dos extremos, los pastores abusivos que se enriquecen a través de la fe, y las iglesia abusivas y faltas de amor, que desean tener a su pastor en el mas mínimo nivel de pobreza posible o de escases porque existe un errado entendimiento bíblico sobre el sostenimiento financiero de los ministros.

Entonces observamos que la falsa doctrina y las malas prácticas han provocado que en muchos lugares exista un rechazo rotundo hacia el diezmo.

Los Argumentos en Contra del Diezmo:

Existen cuatro argumentos que se usan en contra del diezmo:

1. El diezmo era un asunto del Antiguo Pacto, parte del pacto de Dios con su pueblo Israel, los cristianos no estamos bajo ese pacto por lo que nunca fue algo para nosotros hoy. Ni una sola vez el Nuevo Testamento nos dice que debemos diezmar (a esto algunos erradamente añaden que aquellos que practican el diezmo están buscando guardar la ley y ser salvos al hacerlo, cuando la motivación de esas iglesias al diezmar no es guardar la ley sino sostener la obra local.)

2. El diezmo nunca fue dinero, era dar la décima parte del cultivo que se producía y de los animales generados. El alfolí mencionado en Malaquías 3:10 no era un platillo para recoger ofrendas sino un almacén de granos o alimentos.

3. Se asume que el diezmo no era para los pobres, sino para los que tenían cultivos y ganado. Por eso esta mal que hoy le pidan a la gente que son pobres que diezmen, (claro está que la mayoría de la gente se pondrá bajo la categoría de pobres y se sentirán exentos de dar, pero el Antiguo Testamento no dice que el diezmo no era para los pobres, el mandato es dado a todo Israel pobre o rico que cosechara aunque fuera poco y fuera pobre).

4. El diezmo no siempre se daba todo, también se podía consumir y comer y era también para dar a los pobres, no siempre al templo (aquí hay un error de confusión que aclararemos).

Respuesta a los Argumentos en Contra del Diezmo:

A estos argumentos mencionados respondemos lo siguiente:

1. Es cierto que no estamos bajo el pacto del Antiguo Testamento que era para Israel y que el Nuevo Testamento nunca nos manda diezmar, pero si nos manda a dar conforme a lo que recibimos.

2. Aunque el diezmo no era dinero, sino que era en especie, cultivos cosechados y animales generados, estos animales, granos y alimentos representaban las entradas económicas de la cultura antigua. Se utilizaba un sistema de trueque o intercambio comercial de productos y la gente misma trabajaba por comida. Los granos y animales diezmados eran sus ingresos y sustento.

3. En el Antiguo Testamento existían tres tipos de diezmo:

El tema del diezmo causa confusión cuando nos damos cuenta que se mencionan diezmos para distintos propósitos,

a. Un diezmo permanente para los levitas y sacerdotes (Números 18:21); destinado para sostener el servicio a Dios para sostener a los que sirven a Dios y a sus familias (Levitas y Sacerdotes).

b. Un diezmo para ir al templo una vez al año con la familia a adorar a Dios, y comer en el templo (Deuteronomio 14: 22-27).

c. Un diezmo cada tercer año para compartir comida con los extranjeros, los huérfanos (niños abandonados o sin padres) y viudas pobres (Deuteronomio 14: 22-27).

Entonces cada año había dos diezmos, uno destinado a los levitas, y otro para sufragar los gastos de viajar al templo una vez al año, y uno que se daba solo cada tercer año para los pobres. Esto significa que el Israelita promedio daba el 23% de sus ingresos cada año. Como existían varias temporadas de cosechas, trigo, cebada, higos, aceitunas, algodón, y varias temporadas de nacimiento de crías de ganado, asumimos que el diezmo se traía varias veces en el año, no solo una vez: de esta manera se mantenían alimentados los levitas y sacerdotes para poder servir.

Es lo mismo que sucede en nuestro tiempo con los cristianos que practican el diezmo, dan al recibir sus ingresos mensuales o quincenales, como diría el Apóstol Pablo en 1ª de Corintios 16: 2, “cada primer día de la semana cada uno aparte algo según haya prosperado”, o como en la oración del rey David para recolectar fondos para construir el templo dijo “de lo recibido de tu mano te damos” (1 Crónicas 29: 14).

Muchos de los ataques en contra del diezmo se basan en que buscan clarificar a los cristianos que el diezmo no era dinero y que se podía comer y disfrutar. Pero pensando que los demás cristianos son ignorantes en esto, ellos mismos pecan con ignorancia también, pues si se trata de ser exactos con lo que la Ley pedía, no era solamente el diezmo sino el 23% y además de esto los israelitas ofrendaban a Dios en muchas otras ocasiones, las primicias de sus cultivos, el primogénito de sus animales, y varias otras ofrendas voluntarias y obligatorias ocasionales como ofrendas de paz o comunión, u ofrendas por el pecado y holocaustos listados en el libro de Levítico.
¿Tienen los que hoy denuncian el diezmo basados en estos argumentos el corazón de dar a Dios el 23% de sus ingresos? ¿Son personas dadivosas y generosas que constantemente están pensando en ayudar a avanzar con sus ingresos la obra de Dios o ayudar a los pobres?

En la reciente oposición contra el diezmo existen generalemente dos tipos de opositores:

1. Gente que ha sido explotada financieramente y esta harta de la manipulación de falsos maestros o iglesias abusivas. Que cada vez que van a la iglesia se la pasan hablando de dinero y todo el énfasis es en el dinero, en pactar, en que Dios reprenderá al devorador, etc. Nuestra sugerencia es que si estas en una iglesia así busques otra iglesia con sana doctrina.

2. Gente que mas que apoyar la Biblia desea encontrar bases para justificar el no hacer algo que no quieren hacer. Personas que lo que buscan al denunciar el diezmo, es justificar su falta de generosidad, su falta de amor y su falta de fidelidad a Dios con los recursos que Dios les ha confiado.

¿Entonces Es El Diezmo Bíblico O No?...

 

El diezmo es definitivamente bíblico porque viene en la Biblia y fue instituido por Dios mismo, la pregunta mas bien es ¿es el diezmo algo para hoy, algo que Dios pide del cristiano?, La respuesta es que Dios si pide que el cristiano de con alegría y generosidad de forma regular y consistente como veremos a continuación, pero puesto que el cristiano actual no es Israel, y no se encuentra bajo el pacto de Dios con Israel, el diezmo, dar exactamente el 10% no es un requisito especifico del Nuevo Testamento, pero podemos concluir sin temor a equivocarnos que Dios si espera que los cristianos demos con generosidad y de forma proporcional a los recursos financieros que hemos recibido.
Es allí donde entra la pregunta ¿Qué es proporcional? Es en esta pregunta donde muchos cristianos han encontrado en el diezmo no una Ley sino un ejemplo de algo que Dios mismo pidió en el Antiguo Pacto y que fue agradable delante de El.

Reflexiones Del Diezmo:

Independientemente de que el diezmo era un requisito de Dios para su Pueblo Israel y que no es una Ley bajo el Nuevo Pacto, tomemos en cuenta lo siguiente:

1. Jamás debemos olvidar que el diezmo fue instituido por Dios mismo.

Dios deseaba que los levitas y sus familias que le servían facilitando la adoración del pueblo, fueran sostenidos por el pueblo mismo, y que los Israelitas con sus ingresos o sustento mostraran su fidelidad y amor de una forma tangible.
Se asume que eso honra a Dios y lleva a Dios a bendecir a aquel que da. Por eso en el libro de Proverbios un padre aconseja a sus hijo y al lector: Proverbios 3: 9-10. "Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto."

2. El diezmo fue practicado desde antes de ser dada la Ley.

Es cierto que la Ley de Israel no es nuestra Ley, sin embargo el diezmo muestra un principio que alegra el corazón de Dios.
Cuando amamos a alguien invertimos nuestro tiempo y recursos, en quien, o en lo que amamos. Es por eso que cuatrocientos años antes de que fuera dada la Ley de Dios a Moisés, en Génesis 14:20, Abraham ofreció a Dios la décima parte de un botín de guerra al sacerdote Melquisedec, “Y le dio Abram el diezmo de todo” al sacerdote de Dios Melquisedec, tras derrotar a los cinco reyes que habían secuestrado a su sobrino Lot. Muchos objetan que solo se menciona esta ocasión, sin embargo la Biblia no es exhaustiva, es decir, no nos narra absolutamente todo lo que sucedió en la vida de Abraham, pero basta con esta ocasión para darnos cuenta que por lo menos una vez y probablemente otras tantas no mencionadas Abraham diezmó recursos obtenidos.

También el nieto de Abraham Jacob hizo un pacto con Dios en donde le prometió los diezmos si Dios le bendecía en Génesis 28: 22: “Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios; y de todo lo que me des, te daré el diezmo.” Esos dos pasajes de Génesis nos dejan ver que el diezmo era un principio anterior a la Ley, es mas desde el inicio de la humanidad observamos en Génesis 4: 3-4 que “Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos.” Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda. No se menciona el diezmo pero si se menciona que era una primicia, una parte o porción de los primeros recursos recibidos.

3. Hay gente que critica el diezmo como algo del Antiguo Testamento, sin embargo, dar con amor y generosidad a Dios o para la obra de Dios es un principio de Dios, y del Nuevo Testamento mismo, Cristo mismo bajo el Antiguo pacto, les dijo a los religiosos de su época que diezmar era algo necesario siempre que no se olvidaran del amor y la misericordia.

Mateo 23: 23, “!!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.”

“Sin dejar de hacer aquello” es una referencia a diezmar. Debían ocuparse en ser justos y misericordiosos y a su vez continuar dando a Dios el diezmo. Claro que esto fue dicho antes de su muerte y resurrección cuando existía el templo, pero era una perfecta oportunidad del Señor Jesucristo de denunciar el diezmo si fuese algo que el hubiera estado en desacuerdo.

4. Las razones por las que Dios pidió El diezmo bajo la Ley siguen siendo necesarias bajo el Nuevo Pacto en Cristo.

El diezmo era para los levitas y sacerdotes, para que aquellos que servían a Dios pudieran dedicarse de tiempo completo al servicio a Dios y del pueblo. Una pregunta importante para nuestro tiempo es
¿Existe hoy la misma necesidad que existía en el tiempo Bíblico del tabernáculo de reunión y del templo?
¿Existen hoy gastos financieros que las iglesias deben cubrir para poder hacer posible la reunión de los creyentes para funcionar como iglesia?
La respuesta es un rotundo Si.

Desde luego que las iglesias podrían reunirse en cientos de reuniones pequeñas en hogares, sin maestros o predicadores pagados, y de esa forma la obra de Dios pudiera hacerse sin costar nada, claro las personas tendrían que ofrendar el espacio de su casa, y los servidores las horas de su tiempo en servir, pero la realidad es que las iglesias crecen; y no hay nada contrario a la Escritura en reunirse en lugares mas grandes y en que el pueblo de Dios, sistemáticamente apoye para el sostenimiento financiero de su iglesia local.

Observamos en Hechos 2, que mas de 120 discípulos de Jesús estaban reunidos en el día del Pentecostés, y posteriormente el apóstol Pedro predicó al aire libre, a mas de 3,000 personas. Cristo mismo en mas de una ocasión tuvo reuniones de mas de 5,000 personas. También es cierto que mientras mas crezca una congregación, mas requiere de líderes que den dirección y entrenamiento que dediquen su tiempo total a la obra.

Desde luego que la iglesia no es un templo físico sino una reunion de personas salvas que siguen a Jesucristo como su Señor y le sirven, sin embargo esas personas deben reunirse en algún lugar y necesitan herramientas para hacer posible la reunion de muchas personas. Desde luego que la remuneración económica jamas debe ser la motivación de un siervo de Dios: pero aquellos que responden por gracia al llamado de Dios, descubrirán que la obra de Dios requiere horas y horas de servicio, que requieren enfoque total. Es mi convicción que aunque todos somos llamados a servir sin esperar nada a cambio, las necesidades de la iglesia primera que vemos en el libro de Hechos son distintas a la iglesia actual, es difícil reunirnos al aire libre sin un permiso, sin equipo de sonido, se espera hoy que la iglesia provea actividades para los niños y los jóvenes que causan gastos, tenemos el internet en donde la gente escucha a todo tipo de predicadores muy preparados y esperan que sus predicadores se preparen y dediquen tiempo para estudiar y servirles con sana y buena instrucción bíblica. No es lo mismo administrar una iglesia en un hogar o grupos de 10 a 30 que a una iglesia ya de 50 personas o a grupos de 100, 200, o iglesias de miles de personas.

Dice Números 18:21, “Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, a cambio por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.”

“Ese a cambio” es muy importante, pues al servir en el tabernáculo se dedicaban a ello y no a poder cultivar la tierra o trabajar. El día de hoy existen miles de pastores y misioneros que han renunciado a todo para servir al Señor. el pastor promedio trabaja 55 horas a la semana en el ministerio ¿Cómo será posible que se sostenga y a su familia si se ha dedicado a servir al Señor en vez de trabajar para vivir? Ese a cambio es, se le dará un sueldo para sobrevivir a cambio del trabajo secular, que dejó de hacer para poder servir.

Algunos erradamente citan Juan 10: 11-14: como un pasaje que supuestamente muestra que a Dios no le agrada que los que sirven reciban salario:

"Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

" Sin embargo este pasaje nada en absoluto tiene que ver con que un ministro reciba un sueldo.

El Señor hace referencia a Ezequiel 34, en donde los falsos líderes de Israel fueron malos pastores pero Dios mismo vendrá y los pastoreara, Dios vino en Cristo y El es el buen pastor, el es el dueño de las ovejas, un empleado a sueldo las abandona y no les importan pero el da su vida por ellas y las defiende.

La referencia al asalariado no es una referencia en contra de recibir una remuneración para vivir de aquellos, que de todo corazón y por los motivos correctos han respondido el llamado, sino una referencia a que Jesus es el dueño y a diferencia de los líderes religiosos falsos del pueblo: El daría su vida por sus ovejas. Claro que el pasaje es aplicable si hay falsos líderes que están en el ministerio por las razones incorrectas.

Reconocemos que esto es controversial para mucho, que regularmente citan el pasaje de Hechos 20 donde el apóstol Pablo dice que sus manos le sirvieron para trabajar sin ser carga a las nuevas iglesias a las que llevaba el evangelio.

Es obvio entender que cuando el apóstol Pablo llevaba el evangelio a nuevos creyentes no pedía sustento alguno para que no fueran mal interpretadas sus intenciones, es por eso que trabajaba mientras se relacionaba en el nuevo lugar y dejaba establecida una iglesia.

Hechos 20: 33-35 33: “Ni plata ni oro ni vestido de nadíe he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.”

Muchos esperan que sus pastores hagan lo mismo, pero olvidan lo que Pablo les dice a los Corintios en, 2 Corintios 11: 8, “He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros.” El apóstol Pablo les reclama que nunca le sostuvieron sino que tuvo que depender de ayuda económica externa. Evidencia de esto lo vemos en Filipenses 4:16, “pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.”

En Lucas 10 el Señor Jesucristo envió a 70 de sus discípulos de dos en dos, les pidió que al ir a otras aldeas y lugares buscaran un hogar receptivo, para enseñarles y les pidió que fueran a ese lugar, y que en ese hogar les dieran alojamiento y comida, lo que representaba su sustento. es bajo ese contéxto que dice en Lucas 10: 7, “Y hospédense en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que les den; porque el obrero es digno de su salario.” Claro que el salario era alimento y sustento, pero para esto mismo trabajaba el hombre antiguo, lo cual no esta muy alejado de la realidad actual, en donde el sueldo monetario nos alcanza solo para pagar un lugar donde estar, los alimentos y las cosas necesarias para subsistir.

El apóstol Pablo dejó a Timoteo en Éfeso, encargándole nombrar ancianos o pastores, allí le escribe las siguientes instrucciones en primera de Timoteo 5: 17-18: “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.” El contexto inmediato es el sostenimiento financiero de las viudas de la iglesia que no tenían familia que pudiera ayudarles, el contexto o lo que significa doble honor es honrarles con respeto pero también proveyendo el sustento financiero para sus pastores.

El apóstol Pablo mismo les reclamó a los Corintios, en primera de Corintios 9:11, 13-14 11, "Si nosotros sembramos entre ustedes lo espiritual, ¿es gran cosa si segáramos de ustedes lo material? ¿No saben que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.”

Es muy importante considerar estos pasajes porque aunque el siervo de Dios jamas debe servir motivado por una remuneración, la realidad práctica es que el ministerio demanda horas y horas de servicio, para ser efectivos y esos siervos de Dios necesitan que se les asigne un sueldo justo y digno. Muchos por ignorancia, por falta de amor, o quizás solo por un entendimiento errado juzgan mal que un ministro reciba sueldo, pero no tiene la menor idea de lo que requiere el llamado al ministerio, se va mucho mas fácil desde afuera. Trabajar con personas es difícil, las personas somos imperfectas, complejas e impredecibles. Hay pastores que abusan de sus iglesias, pero también iglesias que abusan de sus pastores. Gloria a Dios por pastores fieles, que tienen integridad y aman a Dios y a su iglesia, por favor si tienes un pastor así, valoralo, amalo y sean justos con el si tu iglesia puede remunerarle justamente y aun generosamente. La mayoría de los pastores obedecieron a Dios en su llamado dejando a un lado sus trabajos, su profesión o aun un negocio próspero. Estoy convencido que la mayoría de los pastores ganarían muchísimo mas remuneración financiera secularmente que en el pastorado, así que muy probablemente tu pastor esta pastoreando por obediencia a Dios y no por recibir un sueldo. Si tienes un pastor abusivo entonces busca otra iglesia con sana doctrina, pero si tienes un buen pastor valoralo y apoyalo.

El Dar del Nuevo Testamento: El Cristiano Debe Dar Regularmente, Generosamente, y Consistentemente:

En 1a Corintios 16: 2 el apóstol Pablo pide a la iglesia de Corinto que levanten una ofrenda para los creyentes en Jerusalén debido a una sequia y hambre por la que estaban pasando y les dice: “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado.”

El principio es que aparten algo según hayan prosperado, o sea según Dios les haya bendecido. ¿La pregunta es cuánto es eso? ¿Que porción de lo que prosperamos es aceptable? ¿5%, 10%, 20%, 30%? Es allí donde el mandato de Dios del diezmo bajo el Antiguo pacto arroja luz, es por eso que muchos cristianos diezmamos por voluntad propia, porque aunque vivimos bajo el tiempo del Nuevo Testamento, la decima parte fue algo que Dios mismo pidió, es algo que no es mucho como para afectarnos en nuestros gastos de sobrevivencia, pero que tampoco es poco como para no mostrar un esfuerzo de amor que hace una diferencia en la obra de Dios. En realidad a Dios no le damos 10%, el nos lo ha dado todo el 100% de lo que tenemos y la vida misma que no tiene precio.

Independientemente de si el diezmo es o no para hoy, el Nuevo Testamento, bajo el cual estamos contiene muchos llamados a no poner la vista en las riquezas y ha ser dadivosos.

Si el obrero es digno de su salario, dicho por Jesús mismo, ¿como podrá un obrero de Dios recibir sustento si no damos? Es mas, podemos olvidarnos del diezmo, Jesús vio con agrado a la viuda que dio todo lo que tenia:

Marcos 12:44, porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Jesús mostró que esa acción era buena, un ejemplo a seguir. La viuda era pobre, y dio todo lo que tenia, no el 10%, sin embargo el Señor Jesús élogio esa acción como agradable ante los ojos de Dios. Cristo pudo haber dicho que estaba mal, que el templo estaba sacándole el dinero a los pobres. Sin embargo vio con agrado lo que hizo aquella viuda y precisamente vio con desagrado lo que aquellos que argumentan contra el diezmo hacen, “dar de lo que les sobra y no sacrificialmente o con generosidad”.

En el asunto del diezmo olvidémonos, si era ún estar bajo la Ley, el apóstol Pablo dijo que es mas bienaventurado dar que recibir. Y bajo la gracia, el campeón defensor de estar bajo la gracia dijo que el que siembra escasamente escasamente segara y el que siembra abundantemente abundantemente segara.

 

Aunque no estamos bajo el pacto de Israel, podemos afirmar sin temor a errar que fue Dios mismo el que pidió a su pueblo la decima parte de sus bendiciones, y que Dios se complacía en ello. Nunca podemos darle demás a Dios que nos ha dado todo, como diría el rey David en 1 Crónicas 29: 14, “Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer[a] tan generosamente todo esto? Porque de ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de tu mano te damos.” Todo lo que damos a la obra de Dios son recursos que el nos ha dado. Dar es una acción voluntaria que es motivada por una convicción personal de amor, de gratitud y de responsabilidad en sostener la obra de Dios.

Observe lo que el apóstol Pablo les dijo a los Corintios sobre dar:

2 Corintios 9: 6-9 6: Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”

Observaciones:

No debemos dar para recibir de Dios mas, pero si existe una correlación en donde Dios honra lo que de por amor generosamente, “el que siembra generosamente, generosamente también segará”.
Debemos dar conforme hemos decidido en nuestro corazón.
No debemos dar con tristeza de dar, ni por sentirnos obligados (por necesidad).
Es importante dar porque Dios se agrada mucho de eso, El ama al que da con alegría y generosidad.
Aunque damos, Dios es poderoso para hacer que abunde en nosotros toda bendición a fin de que tengamos lo que necesitamos, a fin de que abundemos en la buena obra de seguir dando.
Dar es una forma tangible y real de mostrar nuestro amor, y fidelidad a Dios, porque nos cuesta. Si no confías en Dios con tus finanzas no le has dado todo tu corazón.

El diezmo y la ofrenda son importantes porque:

Son una muestra tangible y real, de nuestro amor a Dios y nuestro compromiso con El. Mostramos que Dios realmente es nuestra prioridad, no solo de labios para afuera.
Muestra una actitud de agradecimiento y dependencia de Dios.
Es una contribución que es voluntaria pero que hace posible que nuestra iglesia pueda existir, operar, servir, tocar vidas, y sostener misioneros alrededor del mundo.
Dios Bendice Al Que Da de Corazón con Alegría

Un principio del diezmo es que Dios te va a ayudar a tener más con menos. Diezmar nos ayuda a ser un mejor administrador de los recursos que Dios nos permite tener.

Diezmar requiere fe y confianza en Dios. Un gran temor de muchos es, "no me alcanza para dar", pero algo maravilloso que descubren aquellos que aprenden a ser agradecidos y generosos con Dios; es que de una forma inexplicable Dios hace que tus recursos te alcancen, aun mas que cuando no diezmabas. Si creemos que diezmando el dinero no nos va a alcanzar, la realidad es que no diezmando menos nos alcanza. Es un principio comprobado por muchos cristianos fieles.

Cuando descubrimos este principio es incómodo, nos duele, no le gusta a nuestra naturaleza carnal, tenemos necesidades y no tenemos todo lo que deseamos, pero cuando sometemos nuestra vida a Dios aprendemos a dar con alegría y descubrimos al hacerlo que Dios bendice, de muchas maneras más nuestra vida y aun económicamente, porque Dios honra a los que le honran (1 Samuel 2: 30).

Si basamos el diezmar en nuestras posibilidades, la realidad es que aunque Dios nos diera mucho más, nunca nos va a alcanzar porque siempre habrá cosas en que gastar más dinero. Al tener más dinero tendemos a gastar más, comprar un mejor auto, tener un mejor departamento o casa, contratar un paquete de cable más caro, un servicio de celular más completo, etc, y otra vez diríamos "es que no me alcanza". La realidad es que la Biblia dice:

Lucas 16:10, El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho.

En las iglesias sanas existe un ministerio de administración financiera sano, el diezmo no va al pastor, y el pastor no tiene acceso al dinero, ni lo cuenta, ni lo maneja, ni es para él, ni para nadie que cuenta o administra el dinero. El dinero sostiene la renta o pago de compra del lugar, agua, luz, ministerios diversos de la iglesia y sueldos de empleados de tiempo total o parcial.

Dios ha llamado a cada cristiano a servir a Dios, las iglesias sanas que crecen y alcanzan personas para Cristo tienen un promedio de 45% a 70% de sus miembros involucrados en servir en algún ministerio por lo menos una vez al mes. Pero en muchas iglesias llega la necesidad que para poder coordinar a todos los servidores y la administración de los ministerios, se necesitan muchas horas de trabajo y coordinación, que no siempre los voluntarios pueden dar. Los expertos en administración de organizaciones religiosas sin fines de lucro, o iglesias, aconsejan que una iglesia para funcionar óptimamente debe tener alguien empleado por cada 100 o 150 personas en asistencia, además de todos los que por amor donan su tiempo y servicio voluntariamente. Eso requiere fondos financieros para sostener a esas personas que pondrán 30 a 70 horas semanales trabajando para hacer posible la labor de la iglesia.

 

Por eso para una iglesia poder avanzar necesita de la fidelidad en dar a Dios de sus miembros. Dios no necesita nuestro dinero, pero existen gastos que sostener al hacer una buena labor en la obra de Dios. Las ofrendas sostienen y avanzan la visión de la iglesia que tiene el propósito de alcanzar más personas para Cristo, y hacer discípulos de Él.
Dios úsa nuestros recursos para transformar vidas y familias. Los recursos hacen posible tener un lugar para reunirnos, pagar sueldos de gente que se dedica de tiempo completo para llevar adelante la obra que la iglesia requiere para servir.

2 Corintios 9: 6-7: El que siembra escasamente, también cosechará escasamente; y el que siembra generosamente, abundantemente también cosechará. Cada uno debe dar lo que en su corazón ha decidido dar, y no lo haga con tristeza ni por obligación, porque Dios ama a los que dan con alegría.

Recuerda es algo voluntario y personal entre tú y Dios, así como la oración lo es. El diezmo no es una Ley para nosotros hoy; pero Dios pide que demos conforme hayamos prosperado y que demos con alegría y generosidad, esos son principios que Dios mismo estableció.

Malaquías 3: 10 El Señor Todopoderoso dice: «Traigan todos los diezmos al granero del templo y así habrá alimento en mi casa. Pónganme a prueba en esto y vean si no abro las ventanas del cielo para derramar sobre ustedes una lluvia de bendiciones en abundancia hasta que sobreabunde.

 

Esperamos que esta lectura haya sido instructiva en el tema del diezmo y en explicar la importancia de comprometerse con Dios en ser parte de su iglesia.
el arte de servir les motiva a seguir todos nuestros estudios, donde tocaremos temas que son de mucha importancia para el desarrollo de tu vida espiritual,
les esperamos en nuestro próximo estudio, no olvides compartirlo y visitar nuestra web.
que la gracia de nuestro salvador Jesucristo sea siempre con ustedes: amen.