Estudios Bíblico │Los Tres tipo de Oración

Estudios Bíblico │Los Tres tipo de Oración

Bienvenidos a nuestro estudio semanal.
estaremos hablando de la oración y la importancia de conocer la voluntad de Dios, por medio de ella.
conociendo el poder que esta encierra, y la forma correcta de hacerlo, conforme al corazón de Dios.


Estudios Bíblico │Los Tres tipo de Oración

INICIEMOS.

LOS TRES TIPOS DE ORACIÓN.

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. 1 Juan 2: 15-17
La Oración en Privado.

A. Mateo 6: 5-6: Quizás el mejor pasaje con respecto a la oración en privado sea Mateo 6: 5-6: Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Al ocuparse de la oración en privado, Jesús destaco dos cosas importantes que devemos valorar.

La Oración Hipócrita.
El primer punto es la oración hipócrita. Él dice que cuando ore no haga como hacen los hipócritas según el verso 5. ¿Y qué es lo que hacen los hipócritas?. porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles”. ¿Y con qué propósito? ¿Para comunicarse con Dios? No, sino para ser vistos de los hombres. Dado que su propósito era ser vistos de los hombres, Jesús dijo: “de cierto os digo que ya tienen su recompensa”. Su recompensa es nada más que haber sido vistos de los hombres. Si ésa es la actitud por la cual entran en oración, entonces ésa es toda la recompensa que van a obtener; eso es todo lo que recibirán como respuesta a su oración.
La Oración Adecuada.
El segundo punto en el verso 6, Jesús procedió entonces a discutir la oración adecuada: “Mas tú, cuando ores entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. Como podemos ver, esto no está diciendo nada en contra de la oración en público. Este verso está enseñando contra la “ostentación” en la oración; contra usar la oración para mostrar religiosidad; contra usar la oración para mostrar habilidades de oratoria. El tema es el de la motivación, no el de la manera. Con respecto a la oración adecuada, la palabra cuando enfatiza regularidad. Debería haber periodos regulares de oración. La palabra entra enfatiza un acto individual de oración en privado. El énfasis de este pasaje es el aislamiento físico para que usted pueda concentrarse realmente en el Señor en su vida de oración.
La Base de la Oración.

La segunda cosa acerca de las oraciones en privado es que las oraciones descansan sobre órdenes específicas. Deberíamos estar dispuestos a orar debido a que las oraciones descansan sobre órdenes explícitas y promesas de las Escrituras (Mateo 6: 12; Santiago 1: 15; 1 Juan 1: 9). Debido a que las oraciones descansan sobre órdenes específicas y promesas de la Escritura, deberíamos orar regularmente en privado.
La Armonía con la Palabra de Dios
En tercer lugar, deberíamos orar en armonía con la Palabra de Dios en sus propósitos, pero las peticiones específicas y garantizadas no tienen ninguna base en la Escritura. En otras palabras, no deberíamos entrar en nuestra oración en privado esperando que Dios esté obligado a responder las peticiones exactamente cómo queremos que lo haga. Esto es contrario a la Escritura. Mateo 6: 11, 26-34 garantizan nuestras necesidades diarias, pero no hay ningún detalle. Dios decidirá cómo exactamente satisfará nuestras necesidades. Podemos confiar en que Él suplirá esas necesidades; pero deje que Dios sea Dios en la manera en la cual las suple; ésa es la oración adecuada. En Romanos 1: 9-10, no había ninguna garantía de que la petición específica de Pablo de poder llegar a Roma sería contestada. Luego, ésta fue respondida y Pablo logró llegar a Roma; pero lo hizo como un prisionero y no como un agente libre. Santiago 4:15 dice: “deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello”. Debido a que no tenemos una promesa de Dios de que Él contestará cada petición específica que le hagamos, deberíamos aplicar Santiago 4:15 y decir: “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello”. La oración adecuada incluye la confianza de que Dios cumplirá Su propósito en sabiduría y amor, pero eso no significa que nuestra petición específica esté garantizada. Necesitamos expresar nuestros deseos reales y sentimientos a Dios como lo hizo David en el Salmo 51. A la misma vez, deberíamos ser conscientes del desagrado de Dios (Salmo 38: 3). Esto muestra que deberíamos estar orando en armonía con la Palabra de Dios en sus propósitos, pero no exigir que una oración sea respondida sobre la base de la forma en la que usted quiere que sea respondida. Permita que Dios conteste su oración en la forma que Él sabe que es la mejor.
La Oración Basada en la Escritura.

La cuarta cosa acerca de la oración en privado es orar sobre la base de la Escritura (Santiago 4: 2-3). En el verso 2, Santiago dijo: “no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”. Algunas veces no recibimos cosas de parte del Señor simplemente porque no le pedimos estas cosas al Señor. Pero algunas veces pedimos y aun no recibimos porque [nosotros] pedís mal (v. 3). Si usted ora esperando y exigiendo que Dios responda su oración en una forma específica, entonces eso es pedir mal. Algunas veces nuestras oraciones no son contestadas porque para empezar no pedimos; pero, algunas veces nuestras oraciones no son respondidas debido a que pedimos de una forma y modo errados.

Oraciones de Ira y Queja.

La quinta cosa acerca de la oración en privado es que las oraciones de ira y quejas no son inapropiadas. Está perfectamente bien de que usted lleve sus quejas y reclamos al Señor. Job hizo esto en Job 10: 1-7. Y en Job 21: 15, Job se quejó: ¿De qué nos aprovechará que oremos a él? Claramente, la Biblia nos permite orarle a Dios y expresarle nuestras oraciones de quejas. Si lee el libro de Jeremías, verá que Jeremías oró un número de veces. Un buen número de sus oraciones son oraciones de quejas, oraciones de insatisfacción. Él estaba descontento con cómo estaban las cosas.
Ejemplos de Oración en Privado.

En sexto lugar, existe un número de ejemplos de oración en privado. Todas éstos están en el libro de Salmos: Salmo 17: 1-15; 72: 20; 86: 1-17; 90: 1-17; 102: 1-28; 109: 4; y 142: 1-7. Cada una de éstas tiene un sobrescrito, que declara claramente que éstas son oraciones privadas e individuales.
Sumario: Un tipo de oración es la oración en privado. La Biblia nos anima a orar en privado con el énfasis estando contra la oración hipócrita y a favor de la soledad, el aislamiento y el alejamiento de todas las distracciones para que podamos entregarnos al Señor para un tiempo de oración.

La Oración en Público.

Cuando la Biblia enfatiza la oración en privado, no pretende excluir la oración en público. La Biblia también enseña la oración en público. Tenemos siete ejemplos específicos de esto en el Libro de Hechos.
Hechos 1:14.
Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. Hay tres cosas acerca de la oración en público en este pasaje. En primer lugar, había una actitud: todos compartían; todos estaban unánimes. Todos estaban de acuerdo en su vida de oración y sus asuntos. En segundo lugar, la acción: ellos perseveraban [en reuniones de oración] en un número de ocasiones. En tercer lugar, las inclusiones: incluía a los once apóstoles e incluía a las mujeres, así que ésta era una reunión de un grupo mixto de oración.
Hechos 4: 23-31.
El segundo pasaje es Hechos 4: 23-31: Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo. Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

El Trasfondo.
En primer lugar, el verso 23 nos da el trasfondo. Fue después de que fueron liberados de prisión y fue después de que los gobernantes les ordenaron dejar de predicar.
El Grupo de Oración.
En segundo lugar, el grupo de oración está en el verso 24. Era un grupo de alabanza en respuesta al informe del verso 23. En la oración, alzaron la voz; era un grupo de oración vocal; oraron de forma verbal, en voz alta. La actitud era unánime; todos estaban de acuerdo en la oración.
El Contenido.
En tercer lugar, en los versos 24-30 está el contenido de la oración. Aquí, déjeme señalar varias cosas. La primera es el destinatario: Dios el Padre: Soberano Señor. Ellos oraron a Dios el Padre a quien tienen que ser dirigidas todas las oraciones. Luego santificaron el nombre de Dios diciendo: “tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay”. Al santificar el nombre de Dios, trajeron a la memoria la majestad y el poder de Dios a quien estaban orando. Si este Dios es el responsable de la Creación, Él ciertamente puede responder sus peticiones. Éste es un reconocimiento de la soberanía de Dios. En el verso 25, la oración habla del papel del Espíritu Santo en la Palabra profética, quien había hablado en el Antiguo Testamento a través de David. Luego, en los versos 25-26, citan Salmo 2: 1-2. No lo citan como un cumplimiento, porque eso no ocurrió en Hechos 4, sino como una aplicación en los versos 27-28.
Habiendo reconocido la soberanía de Dios, hacen luego algunas peticiones específicas. Le recuerdan a Dios el trasfondo en el verso 29 : Y ahora, Señor, mira sus amenazas.
Al decir esto, ellos declaran el problema. Habiendo declarado el problema, hacen la petición en el verso 29: “concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra”. La petición que ellos hacen en esta oración pública era de denuedo espiritual al predicar el Evangelio al enfrentar a la oposición oficial. Luego oran por ciertos acompañamientos al denuedo en el verso 30: “mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús”. Ellos concluyeron su oración en el nombre de Jesús.
La Oración Respondida.
Al final, la oración es respondida en el verso 31, por una demostración sobrenatural de poder debido a que: “el lugar en que estaban congregados tembló”.
La respuesta específica fue que: “todos fueron [otra vez] llenos del Espíritu Santo”. La llenura del Espíritu, en este caso, les dio el denuedo [para hablar] la palabra de Dios en respuesta a su propia oración.
Hechos 12: 5, 12-17.
El tercer pasaje acerca de la oración es Hechos 12: 5 y 12-17. El verso 5 declara el propósito de este grupo de oración: “Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él”. El propósito de la reunión del grupo de oración era orar por Pedro que ahora estaba en prisión bajo la amenaza de ser ejecutado. La Iglesia estaba pidiendo en oración ferviente a Dios a su favor. Específicamente, el grupo era la Iglesia de Jerusalén. Ellos deseaban identificarse totalmente con Pedro. Ellos dirigieron sus oraciones a Dios el Padre.
La respuesta a su oración se encuentra en los versos 12-17. La reunión de oración fue en un hogar privado: “la casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos”, el autor del Evangelio de Marcos (v. 12). En ese momento, Pedro llegó. Su llegada mostró que su oración fue contestada (vv. 13-17). Estaban orando con la expectativa de que su oración fuera contestada, pero ésta no fue respondida en la forma en que ellos pensaron que lo sería.
Hechos 16:25.

El cuarto ejemplo de la oración en público está en Hechos 16:25: “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”. Cerca de la medianoche, Pablo y Silas estaban orando. Parte de su oración incluía: “cantaban himnos a Dios; y [sus compañeros prisioneros] los oían”. Aquí, el grupo de oración consistió sólo de dos personas: Pablo y Silas. Era vocal ya que todos los otros prisioneros los podían escuchar orando y cantando. La causa de este grupo de oración era persecución por la fe. Ellos dirigieron sus oraciones a Dios el Padre. En este caso, la audiencia pública ante la cual oraron eran todos incrédulos.
Hechos 20:36.
El quinto ejemplo de la oración pública es Hechos 20:36: “se puso de rodillas, y oró con todos ellos”. En este caso, el grupo consistió de Pablo y los ancianos de la Iglesia de Éfeso. Habían seguido las admoniciones y advertencias de Pablo en el pasado y ahora él ora que también seguirán siguiéndolas en el futuro.

Hechos 21: 5.
El sexto ejemplo de oración pública es Hechos 21:5: “acompañándonos todos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la playa, oramos”. En este caso, el grupo consistió de familias enteras. Fue una oración de despedida. Fue una oración concerniente a la seguridad de Pablo por su viaje a Jerusalén.

Hechos 27: 35.
El séptimo ejemplo de oración pública es Hechos 27: 35: “Y habiendo dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos”. Aquí la oración pública fue una oración para bendecir los alimentos. El destinatario fue Dios el Padre y la audiencia incluyó a creyentes e incrédulos. Éstos son los siete ejemplos de oración pública en el Libro de los Hechos, mostrando que Dios aprueba ambos tipos de oraciones: privada y pública.
El poder de la oración

Por la oración, el corazón de Esaú fue cambiado respecto a Jacob, de tal modo que se reunieron de manera amistosa más bien que hostil (Gn. 32).
Por la oración de Moisés, Dios envió plagas sobre Egipto y luego las quitó (Éx. 7-11).
Por la oración, Elías contuvo la lluvia durante tres años y medio. Luego, por la oración hizo llover nuevamente (1 R. 17-18).
Por la oración, Salomón recibió sabiduría (2 Cr. 1: 8-12).
Conclusión
Las doctrinas de la gracia no son las únicas que han sido desvirtuadas de su contexto bíblico en América Latina; la teología de la oración también ha sido víctima de grandes distorsiones.

A muchos se les ha olvidado que “Dios no es un mozo celestial a nuestra entera disposición presto a satisfacer cada uno de nuestros antojos.

En oración «Extiéndase y elévese el alma para que Dios pueda concedernos respirar la atmósfera celestial. Podemos mantenernos tan cerca de Dios que en cualquier prueba inesperada nuestros pensamientos se vuelvan a él tan naturalmente como la flor se vuelve al sol»

Para entender la soberanía y la grandeza de Dios, reconociendo nuestra condición y que él es dios sobre todas las cosas, merece respeto, veneración, exaltación y alabanza, que tenemos que presentadnos ante el con un corazón humilde y agradecido.
tenemos que empezar por respetarlo como tal, no creyendo que podemos manejar su voluntad a nuestro antojo, o creer que podemos manipular su voluntad con exigencias, con grandes ofrendas o promesas que nunca serán cumplida por parte de nosotros. de pactos que no son verdaderos, ya que el hombre no puede pactar con dios, pues nos Somos capases de cumplirlos.

Meditemos en esta palabra.
Lucas 18: 9-14.
Parábola del fariseo y el publicano.
A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:

Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.

El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Por esto amados; si comprendemos la importancia de orar con humildad, con sinceridad, con deseos verdaderos de hallar en Dios nuestra paz y nuestra reconciliación con el padre.
Sin duda el tendrá cuidado de cada uno de nosotros.
Pues el ama al humilde y desecha al soberbio.
amén.

esperamos que este estudio sea de bendición para tu vida.
compártelo y ayudemos juntos a propagar la palabra de Dios al mundo.
les esperamos en nuestro próximo estudio sobre el tema de la oración.
muchas gracias.

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