Guerra Espiritual y Discernimiento Estudio en audio

Una guía básica.
El Arte De Servir les invita a seguir este estudio completo.
leer cada texto bíblico, meditar en su palabra y pedir la guía del espíritu santo para que nos muestre su verdad.

cubriremos una temática importante que nos dará una victoria en la vida espiritual, constante y permanente.
pero tenemos que conocer de la forma que funciona y que hace que el mundo espiritual se doblegue al poder de Dios.
cuando salimos de estos parámetros definidos por Dios, su palabra y su guía; caemos en el error; y no solo eso; si no que lo enseñamos y lo proclamamos en error.
así que para entender, hay que saber, para saber hay que conocer, para conocer ténemos que creer, lo que el espíritu santo nos en seña por medio de la palabra y a nuestros corazones.

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Los tópicos de discernimiento espiritual y guerra espiritual están tan íntimamente ligados que cubriremos ambos en ésta entrada.

La guerra espiritual es sobre aprender como reaccionar a tus enemigos espirituales en formas que beneficien a tu alma. Bien... antes de que puedas reaccionar con sabiduría ante tus enemigos, tienes que ser capaz de reconocerlos. Aquí es donde el discernimiento espiritual es importante.

LA-VERDADERA-GUERRA-ESPIRITUAL. Guerra Espiritual y Discernimiento Estudio en audio

Discernimiento y Guerra Espiritual

 

EL ÉNFASIS EN LA GUERRA ESPIRITUAL

Ahora en la Iglesia escucharás mucho de guerra espiritual. Esto es visto como un tema dramático y emocionante, y encontrarás muchos charlatanes que se hacen llamar intercesores, guerreros de oración, y exorcistas. Estas personas se consideran muy "poderosos" en lo que respecta a la guerra espiritual. Quieren ser vistos como la élite espiritual. Pero aparte de sus palabrerías, no vas a escuchar mucha sabiduría de esas personas. Al contrario, te van a hacer ver a la Biblia como un recetario de hechizos que puedes usar contra los demonios. Se harán pasar como intermediarios en tu comunicación con Dios, y te dirán que tu vida sería perfecta si usaras todos esos encantamientos Cristianos, y que cada experiencia tonta que no te guste la canceles en el nombre de Jesús. No escuches a ésa gente que se presenta como pavoreal y se pone títulos de intercesor o de guerrero. Cualquier persona que se haga llamar experta en demonios solo prueba el ego que los ha cegado. Y no queremos a un ciego que guíe a otro ciego... porque ambos terminarán lastimándose.

LA FUENTE DEL DISCERNIMIENTO

La Iglesia se concentra mucho más en los dramas de la guerra que en el discernimiento. En realidad es necesario hacer lo contrario y enfocarse en el discernimiento. El discernimiento se construye en la sabiduría que sólo el Espíritu Santo puede darte para entender las cosas y enseñarte cómo aplicarlas en la vida cotidiana. Es siempre Dios, no los humanos, quien debe recibir el crédito por enseñar aspectos espirituales. Si Dios usa a un humano para hablar de sus experiencias, está bien, pues la persona es irrelevante. Hay que mantenerse enfocado en Dios y darle a EL todo crédito por enseñarte. No se debe alabar, admirar ni formar dependencias en humanos cuando se trata de asuntos espirituales. Solo se debe alabar, admirar y depender de Dios.

Antes de seguir leyendo ésta lección, asegúrate de haber preguntado al Espíritu Santo, que te muestre lo que te sea útil en éstos escritos. No se trata de siempre creer todo lo que se lee. Siempre se checa con el Espíritu Santo cuando se recibe alguna información.

Ya que el Espíritu Santo es una figura central en todo ésto, necesitas tener cierto entendimiento de quién es. Muchas denominaciones Cristianas virtualmente ignoran al Espíritu Santo, o te dicen que él es la Biblia. Pero no, no es un libro, es el Dios Todopoderoso también, y debe ser tu guía primario en ésta vida. Jesús introdujo al Espíritu Santo como quien nos enseñaría la verdad en éste mundo.

LAS PARTES INVOLUCRADAS

El discernimiento empieza cuando eres capaz de hacer la diferencia entre lo que realmente eres tú y algo que NO eres tú. Como cuando andas con tus amigos, parece obvio, pero aunque salgas con María y con Juan, tu sabes que no eres María ni eres Juan. Es fácil distinguirse con otras personas.

Pero cuando hablamos de aspectos espirituales, las cosas se complican, porque TU no eres la persona que ves en el espejo. Lo que ves en el espejo es solo tu traje de piel, una máquina física que usas para operar en ésta dimensión física que llamamos la Tierra. Tu traje humano es como el coche que una persona maneja. No es lo mismo el hombre que el carro que conduce. El verdadero YO es el espíritu que vive dentro de tu traje humano. Yo le llamo ALMA, y me refiero a otras personas como almas, porque eso es lo que son.

Cuando escuchamos a otros maestros en la Iglesia, verán que usan el término "alma" para diferentes cosas. Algunos la refieren a las emociones. Otros dicen que eres carne y alma y espíritu.

Vamos a definir claramente la diferencia entre TU ( tu alma ) y tu traje terrenal (tu cuerpo). Tal como un carro tiene asientos y motor y ruedas, tu cuerpo es una maravillosa y compleja máquina que tiene muchas partes. Estas son las partes :

Como podemos ver arriba, cuando hablamos acerca de quienes somos desde una perspectiva espiritual, estamos solo hablando de tu alma. No estamos hablando de tu cerebro, de tu cuerpo, o de tus emociones. Todas esas cosas ciertamente te afectan, pero no son por lo que Jesucristo murió en la cruz, ni son lo que te vas a llevar contigo cuando mueras. Solamente TU ( tu alma ) se irá de ésta tierra a la eternidad, tu traje terrenal con todos sus componentes se quedará atrás y se descompondrá. Solo TU eres un ser eterno, construido para durar por siempre. Es vital que empieces a verte como un ser espiritual en un traje de carne, porque es así como Dios, los ángeles, y los demonios te ven.

EL ALMA CONTRA EL TRAJE : CÓMO TE JUZGARÁ DIOS.

Eres un ser espiritual con una voluntad independiente. Tu traje humano también tiene su propia voluntad - es como un auto inteligente. Ya que tu traje humano tiene su propia voluntad, la vida se complica. Imagina que haces una llamada desde tu celular usando la función de manos libres. Le dices a tu teléfono : "llamar a María a casa" pero en lugar de eso, tu teléfono se decide llamar a Juan al trabajo. Naturalmente a todos nos ha pasado y es muy frustrante...

En la vida real, tu alma se frusta mucho también cuando el traje corporal ignora sus comandos. Tu alma le dice al traje corporal : "deja de ver esas películas porno en internet". Pero tu traje corporal le dice a tu alma : "déjame, me estoy divirtiendo". Cuando sinceramente quieres agradar a Dios, pero te encuentras cayendo en la tentación y sintiéndote pésimo por ello, lo que pasa es que tu traje corporal está ejerciendo su independencia y rechazando lo que el alma le dice que haga.

Como humanos, ¿podríamos manejar sin usar un carro? no podemos. No somos una máquina con ruedas y motor, no podemos conducirnos como carro. Pero ahora imagina que estás conduciendo tu carro un día y que atropellas a un peatón que cruza la calle. La policía viene y te lleva a la corte. ¿Para qué te llevan allí? para determinar tus intenciones. Tú personalmente no atropellaste al peatón de la calle, lo hizo tu coche. Pero ahora la pregunta es si tú a propósito atropellaste a la persona o si lo hiciste por accidente. Tus intenciones tienen mucho que ver en el castigo. Si se determina que atropellaste a la persona a propósito, se te declara culpable y se te manda a la cárcel por asesinato. Si se decide que fue un accidente, puede que te manden un tiempo a prisión o te multen, pero el castigo será mucho menos severo porque no querías hacer lo que hiciste.

Dios entiende que en ésta vida, tu traje corporal a veces se sale de control como un carro sin frenos. Se mete en cosas que tu alma no quiere hacer. En otros tiempos, tu traje corporal se mantiene recto mientras que es tu alma la que se rebela ante Dios. En la eternidad, es Dios quien va a juzgar las intenciones de tu alma. Tendrás la recompensa las veces que tu alma quería hacer lo correcto, y las consecuencias cuando tu alma quiso hacer lo incorrecto.

El profeta que se levanta y entrega una falsa profecía en nombre de Dios solo para jalar atención a sí mismo, va a ser disciplinado por la rebelión de su alma. El Pastor que realmente le importa hablar los mensajes de Dios de manera certera, aunque no sea bueno con las palabras, será recompensando por su fidelidad. El consejero que sinceramente quiere honrar a Dios pero dió malos consejos tendrá atenuantes, mientras que el misionero que pasó por grandes pruebas pero solo para recibir la gloria para sí mismo será disciplinado. Tiene mucho que ver la intención del alma, porque Dios es justo y entiende que tu alma es sobre lo que tienes total control.

En buenos días, tu alma puede hacer que tu traje corporal haga lo que le dice, En malos días, tu traje corporal se comporta como un niño rebelde y el alma queda derrotada.

El paraíso será una experiencia fabulosa para quienes sinceramente desean agradar a Dios en la tierra, porque se darán cuenta que Dios estaba tomando atención a los deseos de sus corazones.

LOS ELEMENTOS DE LA GUERRA

A diferencia de nosotros, los demonios nunca se confunden entre la diferencia de tu alma y tu traje corporal. Ellos saben que tu alma es a quien Dios ama y que las elecciones de tu alma son lo que le importa. Así que los demonios van tras de tu alma. Todo lo que los demonios hacen es sobre impactar negativamente tu alma. Pero mientras los demonios están tratando de jalar tu alma hacia abajo, el Creador está interactuando con tu alma también, invitándola a acercarse a él. Tu alma ahora se encuentra entre dos grupos que están luchando por tu atención : Dios y los demonios.

Mientras ésta impagen captura nuestra lucha, en la vida real, la batalla es mucho más compleja. En la Tierra, tu alma está rodeada por seres con voluntades independientes que están todos tratando de influirte. Tu alma también está atrapada en una máquina muy inteligente - tu cuerpo - que también tiene su voluntad. Veamos ahora todas las influencias con las que tu alma debe lidiar :

Con todas estas partes bombardeando tu alma al mismo tiempo es fácil sentirse abrumado. Cuando una persona está gritando en tu cara, no puedes pensar en nada más. Cuando tu traje corporal está gritando de dolor porque te golpeaste el dedo en un mueble, tu alma no puede pensar en nada más. Cuando los demonios te bombardean con pensamientos condenatorios, o tu traje corporal pide sexo, o tu esposa te está molestando o el Espíritu Santo te está mostrando cosas con convicción, tu pequeña alma empieza a apanicarse con la sobrecarga del sistema. ¿Cómo encontrar la paz en medio del caos? regresando el enfoque a Dios y alineándose con SU verdad.

ELEMENTOS PARA LA VICTORIA

Contrario a lo que muchos en la Iglesia te dicen, la victoria espiritual no se encuentra solo recitando versos Bíblicos, o sólo eliminando demonios. Esto es solo una parte. La victoria espiritual se gana sobre todo permaneciendo asidos a Dios. Cuando te sientes estresado y enojado, necesitas ser como un pequeño niño que regresa a agarrarse de la pierna de su Padre.

La Iglesia está mandando a muchas personas a considerar la guerra espiritual como algo así :

El enorme demonio que estás a punto de eliminar por ti mismo "con solo una oración de liberación "

O peor, así :

Tú decidiste tomar las cosas en tus manos y te lanzas a la batalla, esperando que el Espíritu Santo vaya contigo solo porque tú así lo decides

Aunque ambas imágenes se ven muy empoderantes, y todos las hemos usado en nuestros blogs y videos en un momento dado para expresar la idea del arrojo y valentía que debemos tener, ya que no se nos ha dado un espíritu de temor sino de valor, hay algo que no es exacto en éstas imágenes.

Están llenas de auto-exaltación ( que es lo que la gente en ocultismo y nueva era promueven mucho, el ser totalmente auto-suficientes, aunque terminen apaleados por entidades una y otra y otra vez ). Siendo honestos... tú no eres un poderoso guerrero solo, sin Dios delante de ti.
una persona que no comprenda esto y crea que puede dominar un demonio sin el respaldo o el poder de dios no tene presedentes, comparado a los demonios. Estos son principados, potestades y seres en dimensiones superiores, que obedecen solamente porque un ser de más alto nivel es llamado por ayuda. Si tu fueras un conejito, los demonios son como un tanque militar, un solo tiro de su cañón y habría pedacitos de conejo por todos lados.

Es importante que mientras que sabemos que se nos ha dejado autoridad espiritual en el nombre de Jesucristo, entendamos que es un poder prestado, y que si fuese solo por nosotros, estaríamos totalmente indefensos en el combate contra los demonios. Esas actitudes de poder venserlos, nosotros solos, vienen precisamente de los demonios, porque quieren que pienses que puedes vencerlos por tu cuenta.

A los demonios les encanta cuando vamos a la carga contra ellos anticipándonos al Espíritu Santo y pensando que sabemos qué les tenemos que decir. Muchas veces el Espíritu Santo dejará que los demonios demuestren su poder solo para que las personas puedan testificar que efectivamente son poderosos y no se puede estar jugando a invocarlos o traerlos a tu vida mediante rituales, lecturas psíquicas y nueva era. Incluso en la Biblia se nos muestra el resultado de los exorcistas quienes confrontaron a un endemoniado, quien al no reconocer la presencia de Jesús o del Espíritu Santo en ellos, se les fué encima y los dejó peor de maltrechos. Hay diferentes niveles de demonios, y hay muchos que son muy poderosos. Hay que saber estar preparado, puesto que hay niveles entre ellos.

Jesús, El Padre y el Espíritu Santo son igualmente poderosos y los tres están en todos lados. Los tres pueden sacar demonios y alejarlos de tí sin ningún esfuerzo, pero nos enfocamos especialmente en el Espíritu Santo porque es quien nos enseña qué hacer. Es el Espíritu Santo que vive en nosotros, como consejero y guardián en ésta primera fase de nuestro viaje a la eternidad. Así que es quien nos ayuda cuando los demonios nos atacan.

Por tanto una verdadera imagen de guerra espiritual, se parece más a ésto:

Como puedes ver, no hay nada glamoroso en la postura correcta de la guerra espiritual. Actuamos como niños frágiles porque eso es lo que somos. Corremos al lado del Espíritu Santo, a tomarnos de su pierna, lloramos en sus brazos, y contamos en EL, ó en Jesús, ó en el Padre para que nos ayude. Ni siquiera pensamos en salvarnos nosotros porque sabemos que no tenemos ese poder. El poder entender con humildad todo lo que tu NO eres, es vital en la guerra espiritual. Y cuando respondes correctamente - que significa pedir la ayuda de tu Creador para ser liberados de esos monstruos - tendrás la victoria.

La victoria no significa experimentar la paz de manera instantánea, significa salir de algo más fortalecidos con un lazo más fuerte con Dios. La guerra espiritual, tal como otras pruebas de la vida, son herramientas que usa Dios para acercarnos a él.

Dios nos crea para ser dependientes de EL, por lo cual los demonios tratan de cultivar esa forma de pensar de que todo lo podemos por nosotros mismos. Los demonios siempre tratan de alejarnos de la verdad y animarnos a distanciarnos de Dios, que es nuestro único protector. El Espíritu Santo siempre tratará de regresarte a la verdad y animarte a que te agarres de él con más fuerza.

Una de las áreas donde más diferencias (de forma y también de fondo) he encontrado, es en la oración que en algunos lugares conocen como guerra espiritual.

Para hablar de esto, es necesario primero establecer una realidad Bíblica, y es el hecho de que los creyentes estamos en guerra; y cuando se trata de la guerra espiritual hay dos extremos que son en mi opinion nocivos para cualquier ministerio o persona. Sobreestimar la guerra espiritual, o subestimarla. Para los del primer grupo, TODO lo que sucede es culpa del diablo y sus demonios y no admiten su responsabilidad en las cosas que suceden en su vida; y para los segundos la lucha espiritual no existe y viven ignorando la realidad de la batalla espiritual que nos rodea diariamente.

Jesús sanó a muchas personas, en ocasiones lo hizo expulsando demonios, en otras solamente habló de sanidad.
Esto nos revela que no todo lo que nos sucede es demoníaco. Debemos saber que aunque libramos batallas contra el diablo y sus demonios, no todo pecado, situación o problema es un demonio que necesita ser reprendido.

Veo en la iglesia universal, en temas como el diezmo, el mover del Espíritu Santo, la predicación sobre el dinero, la guerra espiritual y varios temas más, muchos extremos. Es lo que yo llamo el ABUSO o el DESUSO (este último típicamente viene por causa del abuso).
Estamos en guerra espiritual contra fuerzas del mal lideradas por el diablo y ejecutada por sus demonios. – Efesios 6:12
La fuerza para luchar proviene solamente de Dios y no de nosotros. – Efesios 6:10
Es la armadura de Dios la que nos protege y nos guarda en la batalla, no son nuestras propias armas. – Efesios 6:11, 13-18
La oración eficaz es la oración del justo (y justo es solamente aquel que ha sido JUSTIFICADO por Jesús). – Santiago 5:16; Romanos 3:10; Romanos 3:24
Muchos creen que lo que hace eficaz la oración es su forma de orar. Su postura corporal, su tono de voz y sus palabras elocuentes. En realidad, lo que le da PODER es la fe que tenemos en el NOMBRE de aquel en el que oramos. El nombre de Jesús. La forma como oramos es irrelevante si lo hacemos con FE y en SU NOMBRE. – Juan 14:13; Marcos 16:17
De hecho, muchas de las palabras, frases y expresiones que muchos cristianos usan al orar, lo hacen porque se lo aprendieron a otro cristiano que también aprendió mal. Muchas declaraciones y oraciones no tienen fundamento bíblico. – Marcos 12:24
Nuestro modelo de oración y guerra espiritual es Jesucristo mismo quien enfrentó al cabecilla del mundo espiritual del mal (Satanás). Si lees el relato en Mateo 4:1-11, te darás cuenta que Jesús peleo esta batalla estando vestido de la armadura de Dios y su arma principal fue la Palabra de Dios (las Escrituras). Por ende, si vamos a batallar, debemos usar la Biblia como referencia, y no lo que hemos aprendido de otros en el pasado sin corroborar su fundamento teológico.
El que reprende al Diablo es Dios mismo. Nosotros tenemos el nombre de Jesús para la batalla.
Nuestra tarea es someternos (obedecer) a Dios, RESISTIR al diablo sabiendo que es Dios quien lo reprende, y fijar nuestra mirada solamente en Jesús. – Santiago 4:7; Zacarías 3:2; Judas 1:9; Hebreos 12:2.
Para cerrar, ¿cuáles son los fundamentos de la guerra espiritual? Primero, apoyarnos solamente en el poder de Dios y no en nuestras fuerzas (tono de voz, postura, palabras elocuentes, gritos, desgaste físico y emocional). Segundo, orar y reprender solamente en el nombre de Jesús, no en el nuestro. Tercero, vestirnos de la armadura de Dios, no de nuestro conocimiento y experiencia (de acá puedo sacar una serie completa). Cuarto, usar como arma principal, la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, no nuestras palabrerías mal aprendidas.

Hay dos errores primarios cuando se habla de guerra espiritual: sobre-enfatizarla y subestimarla. Algunos culpan de cada pecado, cada conflicto y cada problema a los demonios que necesitan ser expulsados. Otros ignoran completamente la realidad espiritual, y el hecho de que la Biblia nos enseña que nuestras batallas son contra poderes espirituales. La clave para el éxito en la guerra espiritual es encontrar el balance bíblico. Algunas veces Jesús expulsó demonios de la gente, y algunas veces sanó a la gente sin mencionar lo demoníaco. El apóstol Pablo enseñó a los cristianos a librar batallas contra el pecado en ellos mismos (Romanos 6), y a librar batallas en contra del maligno (Efesios 6:10-18).

Efesios 6:10-12 declara, “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” Este pasaje nos enseña algunas verdades cruciales; (1) Sólo podemos estar fuertes en el poder del Señor, (2) Es la armadura de Dios la que nos protege, (3) Nuestra batalla es contra fuerzas espirituales de maldad en el mundo.

(1) Un poderoso ejemplo de esto es el arcángel Miguel en Judas verso 9. Miguel, como el más poderoso de todos los ángeles de Dios, no reprendió a Satanás en su propio poder, sino que dijo “El Señor te reprenda.” Apocalipsis 12:7-8 dice que en el final de los tiempos, Miguel derrotará a Satanás. Aún así, cuando se presentó su conflicto con Satanás, Miguel reprendió a Satanás en el nombre y autoridad de Dios, no en la suya propia. Es sólo a través de nuestra relación con Jesucristo que nosotros, como cristianos, tenemos alguna autoridad sobre Satanás y sus demonios. Es sólo en Su nombre que nuestra reprensión tiene algún poder.

(2) Efesios 6:13-18 nos da una descripción de la armadura espiritual que Dios nos da. Debemos estar firmes con, el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el Evangelio de la paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación, la espada del Espíritu, y orando en el Espíritu.
¿Qué es lo que estas piezas de la armadura espiritual representan para nosotros en la guerra espiritual? Debemos hablar la verdad contra las mentiras de Satanás. Debemos descansar en el hecho de que somos declarados justos por el sacrificio que Cristo hizo por nosotros. Debemos proclamar el Evangelio, sin importar cuánta resistencia recibamos. No debemos vacilar en nuestra fe, no importa cuán fuertemente seamos atacados. Nuestra defensa principal es la seguridad de que tenemos nuestra salvación, y el hecho de que las fuerzas espirituales no pueden quitárnosla. Nuestra arma ofensiva está en la Palabra de Dios, no en nuestras propias opiniones y sentimientos. Debemos seguir el ejemplo de Jesús en reconocer que algunas victorias espirituales sólo son posibles a través de la oración.

Jesús es nuestro mejor ejemplo para la guerra espiritual. Observa cómo Jesús manejó los ataques directos de Satanás: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a Él el tentador, y le dijo; Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está; No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (Mateo 4:1-11) La mejor manera de combatir a Satanás es la manera que Jesús nos mostró y que fue citando la Escritura, porque el diablo no puede manejar la espada del Espíritu, la Palabra del Dios Viviente.

El mejor ejemplo de cómo no comprometerse en una guerra espiritual fueron los siete hijos de Esceva. “Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo; Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo; A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.” (Hechos 19:13-16). ¿Cuál fue el problema? Los siete hijos de Esceva estaban usando el Nombre de Jesús. Eso no es suficiente. Los siete hijos de Esceva no tenían una relación con Jesús, por lo tanto sus palabras eran carentes de cualquier poder o autoridad. Los siete hijos de Esceva se estaban basando en una metodología. Ellos no se basaban en Jesús, y no estaban empleando la Palabra de Dios en su guerra espiritual. Como consecuencia, recibieron una humillante golpiza. Aprendamos de su mal ejemplo y manejemos las batallas espirituales como lo describe la Biblia.

En resumen, ¿cuáles son las claves para el éxito en la guerra espiritual? Primero, que nos apoyemos en el poder de Dios, no en el nuestro. Segundo, reprendamos en el Nombre de Jesús, no en el nuestro. Tercero, protegernos con toda la armadura de Dios. Cuarto, librar nuestras batallas con la espada del Espíritu – La Palabra de Dios. Por último, debemos recordar que aunque libramos batallas contra Satanás y sus demonios, no cada pecado o problema es un demonio que necesita ser reprendido. “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó” (Romanos 8:37).
AMEN.