Curso Online ¿Cómo  se practica el bautismo cristiano?

Lección 9

¿Cómo  se practica el bautismo cristiano?

Curso de Bautismo Cristiano Un paso de Obediencia

Curso de Bautismo Cristiano Un paso de Obediencia

En esta lección  nos detendremos  en algunos  asuntos  prácticos  relacionados  con el  bautismo cristiano:

 

  1. El método del bautismo: inmersión.
  2. ¿Dónde se debe bautizar?
  3. ¿Qué ropa se debe usar durante el bautismo?
  4. ¿Quién puede bautizar a otro?
  5. ¿Se requieren clases bautismales?
  6. ¿Qué palabras se dicen en el bautismo?
  7. ¿Cuándo es necesario volver a bautizar a alguien?

 

  1. El método del bautismo: inmersión

Hay tres buenas razones por las cuales el bautismo   debe practicarse por inmersión, es decir,

sumergiendo  a la persona momentáneamente  en agua. Estas razones son: (1) El significado de la

palabra  “bautismo”:  El Espíritu  Santo  escogió   una  palabra  griega  que  significa  “hundir”,

“sumergir”, “zambullir” o “teñir”. Esto sugiere inmersión total. (2) Su significado simbólico: El

bautismo  cristiano  representa  nuestra  identificación  con  Cristo en  su muerte,  sepultura  y

resurrección. El bajar a las aguas, ser sumergido y luego salir de las aguas ilustra bien estos hechos.

También es un buen “drama” de la muerte y sepultura  de nuestra vieja vida y el comienzo  de la nueva vida.  (3) Ejemplos  bíblicos: Las  Escrituras nos muestran  el  bautismo  practicado  por inmersión. Por ejemplo, la experiencia del etíope (Hechos8:38,39): “Y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco; y le bautizó. Cuando subieron del agua…”. Los bautismos se hacían “en” agua y no “con” agua. Juan, por ejemplo,  bautizaba “en” el río Jordán

(Marcos1:5). Los ejemplos bíblicos nos hacen pensar en un bautismo por inmersión  en lugares de

“muchas aguas” (Juan3:23).

 

  1. ¿Dónde se debe bautizar?

La Palabra de Dios no nos señala un lugar específico dónde debemos bautizar. Por tanto, tenemos

libertad de bautizar en cualquier lugar  adecuado, donde haya suficiente agua. Puede ser un tanque,

un río, el mar. El apóstol Pablo, aunque era un judío, no fue bautizado ni en Jerusalén, ni en el río

Jordán. Fue bautizado en Damasco,  capital de una nación gentil (Hechos9:18). El carcelero fue

bautizado en Filipos, siendo  aún de noche, probablemente  en su propia  casa (Hechos16:33). El

bautismo del eunuco tuvo lugar en el camino de vuelta a su país (Hechos8:36-39). Al parecer,

Lidia y su familia fueron bautizados en el río junto al cual se reunían las mujeres para orar, y éste

no era el río Jordán (Hechos16:13-15). Podríamos citar más casos en los cuales se puede ver que

el bautismo cristiano siempre se realizaba en la misma  área donde la persona se convertía. Esto

 

tiene su razón de ser. El primer lugar  donde una persona debe mostrar su entrega al Señor es su propia casa, su propio pueblo, en donde la conocieron antes y después de su conversión.

 

  1. ¿Qué ropa se debe usar durante el bautismo?

Las Escrituras guardan silencio al respecto. Dado que el bautismo es un acto simbólico que no

tiene poder para cambiar a una persona,  insistir en una ropa especial es una cosa necia. Quizá lo

único que podemos decir es que sea “ropa decorosa, con pudor y modestia” (1 Timoteo2:9), no

sólo en la mujer sino también en el hombre. Por eso es recomendable usar ropa que no se vuelva

traslúcida al mojarse, ni faldas delgadas que se levanten en el agua.

 

  1. ¿Quién puede bautizar a otro?

En cuanto  a esto  tampoco  tenemos  un mandato bíblico  específico.  Unas veces se ve en  las

Escrituras que bautizaba el mismo evangelista (Hechos8:38). Sin embargo, el que bautiza no tiene

que ser  un hermano  especialmente  dotado, ni un anciano,  ni un obrero  de  tiempo  completo

(Hechos9:18; 1 Corintios1:14-17). Es de esperarse que el que bautiza sea un hermano  de buen

testimonio y que sabe qué es lo que está haciendo.

 

  1. ¿Se requieren clases bautismales?

En la Biblia no encontramos un mandato ni un ejemplo de un curso preparatorio para el bautismo.

La enseñanza sobre el bautismo evidentemente era incluida en la predicación del evangelio, de tal

manera que los que creían eran bautizados sin demora: “Así  que, los que recibieron  la Palabra

fueron bautizados, y se añadieron aquel día como tres mil personas” (Hechos2:41). Al convertirse,

el etíope le dice  a Felipe “Aquí hay agua, ¿qué impide  que yo  sea bautizado?” (Hechos8:36).

Inmediatamente paran el carro, bajan  a las aguas, y Felipe lo bautiza. Leemos que el carcelero de

Filipos “tomándolos en aquella misma  hora de la noche, les lavó las heridas; y enseguida se

bautizó  él  con  todos  los suyos” (Hechos16:33).  Sin  duda alguna,  es  sano  explicar  bien el

significado de la salvación y del bautismo antes de proceder con el bautismo. Debemos bautizar

inteligentemente.  Debido   a la confusión  que  existe  sobre el  tema  en varios  lugares, algunos

creyentes sienten  la necesidad  de  dictar  un corto  curso  bautismal   antes  de proceder  con  el

bautismo, con el fin de despejar inquietudes.  Generalmente un curso de estos puede ser de buena

ayuda. Pero nos apartamos de la Palabra de Dios si insistimos que un creyente tiene que recibir

las clases antes del bautismo. Estas clases sólo se pueden recomendar. Deben ser pocas clases,

para no alargar desmedidamente el tiempo entre la conversión y el bautismo. Recordemos que

después del bautismo  habrá toda una vida en la cual se debe enseñar y aprender. Algunos creyentes

sienten que es necesario arreglar algunas situaciones del pasado que son causa de mal testimonio,

tales como el estar viviendo en unión libre, tener enemistades,

ser esclavo del alcohol o la droga, etc. El arreglar cosas como estas agrada al Señor y constituyen

frutos de  la nueva  vida (Colosenses3:5-10).  Cualquier  duda, es  conveniente  consultarla  con

algunos de los creyentes maduros en la iglesia local antes de ser bautizado.

 

  1. ¿Qué palabras se dicen en el bautismo?

El Señor Jesucristo dijo muy claramente: “bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del

Espíritu Santo” (Mateo28:19). Pero en el libro de los Hechos, encontramos que los creyentes eran

bautizados  “en  el  nombre  del  Señor  Jesús”  (Hechos2:38,8:16,10:48,  19:5). ¿Por qué  esta

diferencia? Algunos  piensan que hay contradicción. No hay tal. Es más cómodo ignorar algunos

versículos,   pero debemos aceptar  toda revelación  de Dios y buscar  entenderla.  Hay  algunas

 

posibilidades: (1) Algunos hermanos observan que todas las personas bautizadas en los Hechos ya conocían al Dios verdadero revelado en el Antiguo Testamento. Lo único que les faltaba era reconocer al Señor Jesús, el Mesías  que Dios había enviado, y recibirlo. Por eso se bautizaban en el nombre del Señor Jesús. Muy distinto sucede con un gentil que vivía en la idolatría, adorando  a otros dioses. Este último necesitaba reconocer por completo al Dios verdadero, al Dios trino, es decir, al Dios que se ha revelado  en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo (para mayor ilustración al respecto, puedes consultar el Apéndice 5). (2) Otros hermanos llaman la atención a la enseñanza que regía el comportamiento de los primeros  creyentes: “Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús (Colosenses3:17). Dado  que debían hacer todo en el nombre del Señor Jesús, no se sorprenden al leer que estos creyentes también bautizaban en el nombre del Señor Jesús. (3) También hay aquellos hermanos que preguntan: ¿Qué es bautizar en el nombre del Señor Jesús? Responden que es bautizar con la autoridad de Señor Jesús y según sus instrucciones, es decir, según Mateo28:19. Sea cual fuere la interpretación  más correcta, es bueno recordar que en el Señor Jesucristo “habita corporalmente toda la plenitud  de la Deidad” (Colosenses2:9). Al ser bautizados estos discípulos en el nombre de Jesús,  realmente  lo estaban  haciendo  en el  nombre  de toda  la Divinidad. Por esta razón, tampoco podemos inventar nuestras propias reglas y prohibir que se bautice a una persona en el nombre  de Jesús,  con tal que tenga como base al Dios trino. El cristiano que sencillamente obedece este mandato del Señor y se bautiza “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”, no tiene nada qué temer. Está utilizando la frase que Jesucristo pronunció  para el bautismo cristiano.

 

  1. ¿Cuándo es necesario volver a bautizar a alguien?

Es bíblico  que todo creyente sea bautizado correctamente con el bautismo cristiano solo una vez.

En algunos  casos,  esto  significa  un segundo bautismo.  En las Sagradas  Escrituras también

encontramos  este caso. Los discípulos  de Juan el Bautista reconocieron que su conocimiento  de

Dios era incompleto,  pues aún no habían oído hablar del Espíritu Santo. Reconocieron que no

habían recibido el bautismo cristiano y fueron bautizados nuevamente (Hechos19:3). El bautismo

cristiano es el que se realiza después de creer y recibir al Señor. ¿Te bautizaron cuando eras un

bebé, o antes de tu entrega a Cristo? Ahora tienes la oportunidad de pedir el bautismo cristiano.

También debemos notar que un bautismo  realizado desconociendo al Padre, o al Hijo, o al Espíritu

Santo  niega Mateo28:19  y por tanto no es reconocido  como un bautismo  cristiano.  Existen

personas que bautizan en el nombre del Señor Jesús,  negando al Padre y al Espíritu Santo. Otros

bautizan sobre la base de que sólo el Padre es Dios. En todos  estos  casos es necesario que el

creyente reconozca este serio error y se bautice de nuevo con el bautismo cristiano.

 

Una pregunta personal: ¿Ya has recibido el bautismo cristiano? ¿Qué pasos puedes tomar para obedecer al Señor en este asunto?

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