El bautismo y la seguridad  de nuestra salvación  en y por  Cristo

Lección 4

¿Qué instrucciones  dejó el Señor Jesús en cuanto al bautismo?

Curso de Bautismo Cristiano Un paso de Obediencia

Curso de Bautismo Cristiano Un paso de Obediencia

Después de su muerte  y resurrección, momentos antes de partir de este mundo, el Señor Jesucristo dio a sus discípulos instrucciones sobre el bautismo. “Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros  todos los días hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:18-20).  Las instrucciones del Señor son mandamientos y no sugerencias, y

 

llevan consigo la autoridad de Él mismo. En esta lección miraremos  las instrucciones de Jesús sobre el bautismo:

 

  1. El bautismo es sólo para creyentes.
  2. “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
  3. El Señor Jesús espera que todo cristiano se bautice.

 

  1. El bautismo es sólo para creyentes

El Señor Jesús comienza diciéndoles que deben hacer discípulos, es decir, “que se predicase en su

nombre (el nombre  de Cristo) el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones.”

(Lucas 24:47). Toda otra enseñanza  debe considerarse secundaria al mensaje  de la salvación.

Primero tiene que venir la conversión. Con el nuevo nacimiento empieza una nueva vida.  La

Palabra de Dios contiene muchas instrucciones sobre cómo vivir esta nueva vida. Una de ellas es

el bautismo. Por lo tanto, NO se debe bautizar a una persona antes de la conversión. El bautismo

cristiano  es  sólo para  los  discípulos   de Jesucristo.  Los  cristianos  en  el  Nuevo Testamento

entendían esto y por eso sólo bautizaban a los que creían. “Así que los que recibieron  su Palabra

fueron bautizados” (Hechos 2:41). Felipe predicó en Samaria, y “cuándo creían… se bautizaban

hombres y mujeres” (Hechos 8:12). Luego evangelizó al etíope, a quien, después de creer, también

bautizó (Hechos8:36-39). Ananías bautizó a Saulo después de convertirse (Hechos9:17,18). Pedro

mandó   a  bautizar  al  primer grupo  de gentiles   después  de que  se  convirtieron  en  cristianos

(Hechos10:46-48).  Leemos  que “muchos  de  los corintios,  oyendo, creían  y eran bautizados”

(Hechos18:8). ¿Debemos bautizar a nuestros  bebés o niños?  Cuando un niño sea suficientemente

maduro  para creer  y entregarse al Señor de todo  corazón, puede ser bautizado. En el Nuevo

Testamento encontramos  cinco casos donde una familia completa se entregaba al Señor: Cornelio

y su casa (Hechos10:44-48 y Hechos11:12-18), Lidia y su familia (Hechos16:14,15), el carcelero

de Filipos y su casa (Hechos16:30-34), Crispo y su casa (Hechos18:8) y la familia de Estéfanas (1

Corintios1:16). Tomando los cinco casos juntos, podemos concluir que en todos los casos:

 

(1) Escucharon el mensaje

(2) Se arrepintieron y creyeron en Cristo

(3) Recibieron el Espíritu Santo

(4) Fueron bautizados Cada uno de los miembros de estas ‘casas’ o familias tuvo edad suficiente

para hacer estas cosas cabalmente.

 

Entonces, ¿qué hago con mi nuevo bebé? Notamos  que María  y José presentaron al niño Jesús en el templo conforme a la ley de Moisés (Lucas2:22). Muchos años después leemos de aquellos que trajeron sus niños al Señor Jesucristo para que Él pusiera sus manos encima y orase por ellos (Mateo19:13). Como iglesia local podemos pedir la bendición de Dios sobre el bebé, y sabiduría para los padres, con el fin de que puedan instruir al niño en los caminos del Señor. Cuando el niño crezca, él mismo  podrá tomar una decisión responsable y voluntaria. Puedes estudiar el Apéndice

2 si te preocupa lo que sucede con un bebé que muere  sin ser bautizado. En todo caso, al considerar el bautismo  de un niño,  o de un adolescente, es sabio esperar un tiempo prudencial, con el fin de comprobar que tiene cierto grado de madurez y que en él pueden verse algunos frutos de la nueva vida (Mateo7:17-21). Así, el paso del bautismo tendrá sentido, pues será tomado a conciencia. “No impongas con ligereza las manos a ninguno” (1 Timoteo5:22).

 

  1. “En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”

El Señor Jesucristo fue quien pronunció esta frase con relación al bautismo (Mateo28:19). Cuando

el creyente se bautiza se identifica con el Dios de la Biblia, el único y sabio Dios, quien se ha dado

a conocer en tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es interesante  que el Señor usara esta

expresión al hablar del bautismo de los gentiles (es decir, los no judíos). Muchos de estos pueblos

estaban sumidos  en la idolatría, y desconocían por completo al Dios verdadero, el cual se ha

manifestado  en tres personas distintas. Tres personas en un solo Dios verdadero. TRI (=tres) +

UNIDAD. De allí la palabra descriptiva TRINIDAD. En el Apéndice 5 puedes estudiar cómo la

doctrina de la Trinidad emana de las Sagradas Escrituras. Observamos, por ejemplo, que las tres

personas  de la Deidad estaban actuando en el bautismo de Jesús,  realizado por Juan el Bautista

(Mateo 3:15-17). Jesús (el HIJO) fue bautizado en el agua. el ESPÍRITU SANTO descendió sobre

Jesús como paloma. Y el PADRE habló desde el cielo, diciendo “Este es mi Hijo amado, en quien

tengo complacencia.” Es de notar  que tanto el Padre, como el Hijo y el Espíritu Santo, están

involucrados   en el  proceso  de nuestra  salvación.  Es  Dios PADRE quien  nos amó,  tomó la

iniciativa y envió a su Hijo al mundo (Juan3:16). EL HIJO Jesucristo cargó con nuestros  pecados

en la cruz (1 Pedro2:24). Y el ESPÍRITU SANTO fue el que nos convenció de nuestro pecado,

que necesitábamos a Cristo, y luego nos hizo nacer de nuevo  (Juan16:7-11,13; Tito3:5). Quizás

por esta razón Jesucristo nos manda bautizar en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu

Santo (no dice: “En los nombres” sino “en el nombre”, pues es un solo Dios, manifestado  en tres

personas).

 

  1. El Señor Jesús espera que todo cristiano se bautice

Se entiende en el mandato de Cristo que todo nuevo cristiano debe ser bautizado seguidamente.

Es un paso muy normal para todo creyente. El mensaje del evangelio incluye enseñanza sobre el

bautismo, por lo tanto “los que recibieron su Palabra fueron bautizados” (Hechos2:37,38,41).

Como  puedes  notar, el  bautismo   de  un nuevo  creyente,  según  el  modelo  bíblico, seguía

inmediatamente  a la conversión. Parece evidente  que los que eran bautizados entendían lo que

estaban haciendo. Por esta razón, no es bíblico esperar largos períodos de tiempo antes que un

creyente se haga bautizar. El hecho de que el bautismo  seguía inmediatamente  a la conversión y

simboliza aquella conversión, se refleja en la estrecha relación que encontramos entre el bautismo

y la salvación en algunos versículos. Por ejemplo Marcos16:15,16: “Y les dijo [Jesús]: Id por todo

el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas

el que no creyere será condenado.” Nótese que el que no cree es condenado. Al creer somos salvos

(Hechos16:30,31). El nuevo creyente buscará ser bautizado tan pronto  como sea posible  después

de creer. Los versículos de Marcos 16 y las demás Escrituras son claras al respecto: lo normal es

que todo creyente sea bautizado.

 

Una pregunta personal: Tal vez tú has esperado ya por largo tiempo después de convertirte, sin bautizarte. Es quizás el momento de revisar  delante del Señor ¿qué te ha impedido  dar este paso de obediencia? Arréglalo con ayuda de Él, y bautízate. El bautismo es Su voluntad para ti.

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